Blog

  • Mensaje del futuro

    Mensaje del futuro

    ¡Hola soy yo! Tú eres yo también.

    Te hablo desde el futuro, vengo a contarte:

    terminamos el primer capítulo,

    estoy trabajando en el segundo,

    he tenido muchos sueños y

    mensajes desde otras dimensiones

    Atte. Cata del futuro, 2020

    La información a la que accederás es de tipo «azul». La conocerás a través de varios métodos: leerás, orarás, meditarás, recitarás sánscrito, el péndulo y las gemas te guiarán. Has dado una cordial bienvenida a la intuición, la función relegada. Aprenderás mucho, estás haciendo un gran trabajo de investigación. Hablarás interminables horas con el «sí-mismo» —conmigo—. Cuestiónate, responde, reprende, perdona, olvida, obsérvate al actuar. Deja la mente en blanco el mayor tiempo posible para sentir al Universo. Contempla el interior sin preocuparte por lo que ves. Siente, recibe energía sin querer saber cómo, el espíritu nos guiará. Agradece siempre, repite:

    «Que sean tus ideas en mí,
    dame experiencias que me hagan sentirte,
    sabiduría para asimilarlas, investigar, descubrir, intuir.
    Lo ideal para vivir en la luz»

    ¿Recuerdas que Lucía nos recomendó leer El tercer ojo, El sendero del mago y El alquimista? El tercer ojo lo leíste nuevamente hace poco, nos gustó, nos hizo revivir Nepal. Un libro con muchas críticas, el autor Lobsang Rampa, no fue un monje en la realidad actual, debió serlo en otra, a través de los hilos del tiempo y el espacio. El sendero del mago de Deepak Chopra habla al mago. A quien quiera serlo. A quien crea en la magia, en Merlín o en su arquetipo. El alquimista de Paulo Coelho me recordó que tengo que creer en mis sueños. Los sueños se les cumplen más a los que sueñan que a quienes no. Y que cuando sueñas, el inconsciente te da pistas para llegar al tesoro escondido, esto último no lo recordaba de la primera vez que lo leímos. Presta atención a lo que soñarás en los siguientes días, tendrás un hermoso regalo de Navidad.

    Magos y musas

    Mensaje del futuro

    Amanecer del 25/12/2018

    Galicia y las hierbas amargas

    Galicia, estoy en los campos de Merlín, el «viejo sabio», maestro y mago. Después estoy sentada frente a un maestro oriental en el filo de una acequia (como la de La Calerita de los Paz, donde hacíamos fogatas). Mi maestro tiene un gran parecido con Kublai Khan,[1] está del otro lado de la acequia preparando una pócima en el fuego, hecha con flores y hierbas amargas. La tomaré como preparación para el camino a la iluminación.[2] Lo observo.

    Estoy probando la paradoja del tiempo y el espacio. Escribo desde el futuro, he soñado y mandado mensajes a nuestra consciencia, como lo hice con el sueño de Roque y ahora con este. Cumplimos con el anhelo de la flor azul de los filósofos en el Romanticismo.

    What if you slept? And what if, in your sleep, you dreamed? And what if, in your dream, you went to heaven and there plucked a rare and beautiful flower?And what if, when you awoke, you had the flower in your hand? Ah, what then?

    ¿Y si durmieras? ¿Y si en tu sueño soñaras? ¿Y si soñaras que vas al cielo y allí recoges una extraña y hermosa flor? ¿Y si cuando despertaras tuvieras la flor en tu mano?¿Ah, entonces qué?

    Atribuido a Samuel Taylor Coleridge. Poeta del Romanticismo

    Lola e Ignacio vendrán de visita, traerán el libro Los arquetipos y lo inconsciente colectivo de Jung, a quien pronto conocerás. Con él descubrirás a la sincronicidad, te explicará acerca de las cosas extrañas que nos pasan. Lo soñarás en la cabecera de una mesa en la que estás sentada junto a Roque, Saturno y Júpiter. Ahora viene la parte que no te gustará, prepárate, hazte a la idea de una vez… He descubierto que hay energías que se caracterizan por ciertas formas; recurrí a una de ellas, ofrendé algo que amamos… a las musas. Las observé, sus largos cabellos, rubios, castaños, rizados, lacios.

    musas y magos
    Musas, energía divina
    que danza a mi alrededor,
    me contemplan y aman.
    Inspírenme, llénenme de su luz,
    diosas de cabello largo,
    les he dado como sacrificio el mío
    a cambio del favor de sus dones:
    arte, sabiduría, creatividad,
    inspiración, belleza,
    lo que ilumina al espíritu.

    No te puedo negar que hay días en que estoy arrepentida, entonces pienso en ellas… Este será un recuerdo de celebración, será un proceso de alegría, aprendizaje, tristeza, revelación, de nosotras y del mundo. Debemos aprender también de las sombras, sacarlas a la luz, recuerda —todo tiene un lado oscuro-brillante—. Entregué el ego a las musas, la coleta la doné a los niños con cáncer, sabrás hacerlo cuando llegue el momento.

    Sueños y el tercer ojo

    Tendrás sueños con aire enigmático: el espíritu se manifestará. Me ha hecho explicar lo que es un arquetipo, aunque fui interrumpida por mamá. Junto a ella, a las tías Tirosina y a los abuelos conocimos a un rey de Inglaterra, sospecho que lo hicimos juntos en una vida pasada. Conocí a nuestro amor platónico, el bajista, lo abracé y reímos juntos. Se viene un cambio global, entrarás en temas que te sobrecogerán. No te asustes. No quiero contarte más, no seas impaciente, recuerda lo que Oogway le dice a Po.

    Yesterday was history, tomorrow is a mystery, today is a gift.
    That is why it is called the present.

    El ayer fue historia, el mañana es un misterio, el ahora es un regalo. Por eso es llamado presente.

    Kung Fu Panda: Oogway habla con Po

    No te cuestiones demasiado, haz caso cuando Roque te lo pida. ¿Crees que podríamos cambiar algo del futuro si te lo cuento ahora? Creo que no… no juguemos demasiado con las paradojas.

    Atte. Catalina, con un mensaje del futuro, 2020

    P.D. Ayer en la noche Roque me pidió que, si viajo en el tiempo, no me case con alguien más.


    [1] El que contrató al grande de Patan ‘Arniko’, para construir estupas en todo Oriente, amigo por un tiempo de Marco Polo de Venecia. Serie Netflix, Marco Polo, 2014 (soñé con ese Kublai Khan)

    [2] «Las iniciaciones primitivas son a todas luces misterios de transformación de la máxima importancia espiritual». Cita 384 «En los contenidos inconscientes hacen aparición con inequívoca claridad el entero simbolismo iniciático». Cita 385 Jung, Dos escritos sobre psicología analítica

  • Química

    Química

    Contraste sucesivo.

    Fenómeno que exige al ojo

    manifestar su color

    complementario;

    Si se visualiza un

    cuadrado verde y

    se cierran los ojos,

    la imagen residual será la de

    un cuadrado rojo y viceversa.

    – Johannes Itten

    Prima materia: Neurotransmisores y hormonas
    Mira fijamente 10 seg.

    Miravalle, el futuro, año 2019

    ¿Cómo el rojo se transforma en verde? ¿Cómo el agua en nubes? ¿Cómo cumplimos con los ciclos de nacer, ser niños, adolescentes, adultos, ancianos y morir? ¿Cómo soy capaz de sentir tristeza y alegría al mismo tiempo? ¿Cómo cambia el mundo segundo a segundo? No percibo la mutación instantánea, compruebo la transformación en el espejo, con el paso de los años.

    La química es la ciencia que estudia los cambios a nivel de la materia, todo lo que tiene masa y ocupa un espacio. Nace de la alquimia.

    Alquimia y la Prima Materia

    Los vínculos entre las personas han sido representados por el colectivo como «química». «Tenemos química» suelen decir las parejas. ¿Qué tienen que ver la química, los elementos de los filósofos, la alquimia y el gran misterio del amor?

    Los alquimistas, o filósofos del fuego como se los conocía, fueron los primeros en observar la mutación de las sustancias, en el camino de su búsqueda de la esencia, la Prima Materia , desde la que emanan todas las formas. Jorge César Parodi —psicólogo transpersonal— indica: El objetivo central de la Obra interior era contactar con el espíritu resiliente en ella [Materia Prima]. Psicológicamente, habla de la unidad que debe existir entre la mente racional y la Consciencia superior.[1]

    Tales de Mileto —mercader y hombre de Estado de la Antigua Grecia, matemático, astrónomo, filósofo, maestro de Pitágoras—, fue quien propuso que la Prima Materia nace del agua. Anaxímenes dijo que del aire, Heráclito del fuego y Jenófanes de la tierra. Estos cuatro filósofos presocráticos dejan asentadas las «raíces de Empédocles».

    Actualmente, la química fija como base de los organismos al hidrógeno (gr. hidro ‘agua’; gen ‘generación’), que abarca el 75% de las moléculas del universo, forma las tres cuartas partes de la masa solar y la décima de los océanos. Fija también al nitrógeno, que representa el 78% del aire que respiramos. Al oxígeno (gr. Oxys ‘ácido’;gen ‘generación’),el porcentaje restante del aire, que además es uno de los tres átomos del agua, el que permitió la vida en la Tierra y el que aviva al fuego. Y finalmente, al carbono, que forma a los organismos vivos de la Tierra —algunos lingüistas concuerdan en que la raíz etimológica viene del término indoeuropeo ker- ‘quemar’ o ‘de color oscuro’—.

    Química y alquimia

    Neurotransmisores y hormonas

    Estas sustancias son la base de neurotransmisores y hormonas, biomoléculas que producen efectos en la estructura y función de órganos y sistemas del cuerpo. Intervienen, por ejemplo, en la sinapsis; por ende, la interacción entre ellas moldea: todo lo que representamos, pensamos, sentimos, percibimos e intuimos. La principal diferencia entre las biomoléculas es su comunicación.

    Los neurotransmisores se relacionan únicamente con la neurona inmediata. La hormona, en cambio, se comunica por medio de las células sin importar lo lejos que estén, a través de: «vía roja», la sangre; el flujo axoplasmático (entre axones de neuronas) ; o por el espacio intersticial (entre células). Roque me dio una clave para recordar a las principales, tienen la misma terminación que mi nombre, Catal-ina.

    Sabemos que Katmandú constituyó en el pasado varios reinos; tomemos su ejemplo para hacer la siguiente comparación. Nosotros abarcamos al Sistema Nervioso Central (SNC), al Sistema Nervioso Periférico (SNP) y ese otro reino desde el que percibimos el mundo. Estos tres forman uno solo: el cuerpo. Tiene un comité de cabeza —el cerebro—, vías de comunicación —ganglios, nervios, venas—, ministerios —los órganos— y ciudadanos de todo tipo. Conoceremos a los principales neurotransmisores y hormonas, protagonistas esenciales de «la vida en verde».

    De la familia Tirosina nacen sus tres hijas catecolaminas: Dopamina, Noradrenalina y Adrenalina. Del linaje Gónada emanan las hormonas sexuales: Progesterona, Estrógeno y Testosterona. Pertenecientes a otras cunas: Serotonina, Oxitocina, Endorfina y Cortisol. Las hormonas crean estados corporales, emociones —del latín motio ‘cambiar de posición en el tiempo’—. Charles Darwin dijo que son resultado de la evolución.

    Tenemos química, suelen decir las parejas

    El 31 de diciembre de 2015, Roque y yo cenábamos cerca de la catedral de Notre-Dame, en un pequeño y acogedor restaurante. Él parecía nervioso. Corrimos después tomados de la mano hacia el metro, en dirección a Champ de Mars. Días antes, en la noche del trece de noviembre, la capital francesa había sido víctima de una serie de ataques terroristas coordinados que dejaron 130 muertos y más de 400 heridos. Se respiraba tensión en la ciudad, abrieron las líneas del metro y controlaron el tumulto de manera que no hubiera alguno. Llegamos a la Torre Eiffel un minuto antes de las doce. En segundos llegó el 2016, el Gran Año. Se encendieron las luces resplandecientes de la Torre y nos iluminaron durante un minuto. Aquella noche hubo más fuegos artificiales en Salinas que en el Pont de l’Alma. Apagaron las luminarias y todos se dispersaron. Con Roque permanecimos cerca de dos horas tomando unas copas con una pareja de italianos.

    Pasadas las dos de la mañana, de vuelta en el hotel, nos desvestimos, nos metimos entre las cobijas y dimos paso a la oscuridad. Sentí como sus dedos tomaban los míos mientras deslizaba un anillo sobre el anular de mi mano izquierda.

    —No te asustes —me dijo.

    Me abrazó y besó dulcemente mis párpados.


    [1] César Parodi, Psico-cosmología, (Córdoba: Brujas, 2005), 349

    [2] James, M.R. Apocryphal New Testament. p. 25. Citado por Jung, Los arquetipos y lo inconsciente colectivo, 34, cita 74.

    • Mensaje del futuro

      Mensaje del futuro

      ¡Hola soy yo! Tú eres yo también. Te hablo desde el futuro, vengo a contarte: terminamos el primer capítulo, estoy trabajando en el segundo, he tenido muchos sueños y mensajes desde otras dimensiones. Atte. Cata del futuro, 2020

      Leer más ➜

    • Química

      Química

      La química es la ciencia que estudia los cambios a nivel de la materia, todo lo que tiene masa y ocupa un espacio. Nace de la alquimia. Tenemos química suelen decir las parejas. ¿Qué tienen que ver la química, los elementos, la alquimia y el gran misterio del amor?

      Leer más ➜

  • Libros de neurociencia: 7 esenciales

    Libros de neurociencia: 7 esenciales

    Para comprender

    tu mente,

    tus emociones

    y tu realidad

    – CAROLINA

    Carolina Ortega Cepeda, autora de Prima Colorum ¿Qué color eres?, exploradora del crecimiento personal y el despertar espiritual a través del color.

    ¿Qué pasaría si tu cerebro ya hubiera leído este artículo antes de que lo decidas tú?

    Eso es exactamente lo que la neurociencia lleva décadas demostrando: que la mayoría de tus decisiones ocurren a nivel subconsciente, milisegundos antes de que creas haberlas tomado. Daniel Kahneman lo llamó Sistema 1 y Sistema 2. Antonio Damasio lo demostró con pacientes que, pese a tener una inteligencia intacta, eran incapaces de elegir qué camisa ponerse porque su cerebro emocional había sido dañado. Y Bruce Lipton fue más allá: tus células no responden solo a tus genes, sino a las creencias que viven en tu mente. La realidad que experimentas cada día no está ahí afuera esperándote. La construyes tú, neurona a neurona, emoción a emoción.

    Si estás aquí, probablemente ya lo intuías. Quizás te has preguntado por qué ciertos patrones se repiten en tu vida, por qué el miedo te paraliza justo cuando más necesitas actuar, o por qué algunas personas parecen transformar el dolor en combustible mientras otras quedan atrapadas en él. La respuesta está en la arquitectura invisible de tu sistema nervioso, en el lenguaje que hablan tus hormonas y en el peso acumulado de imágenes que tu cerebro lleva clasificando desde que abriste los ojos por primera vez. El sistema nervioso es la llave.

    Y estos 7 libros de neurociencia son las puertas.

    El error de Descartes by Antonio Damasio
    Phineas Gage. Photograph by Jack and Beverly Wilgus
    1. El error de Descartes — Antonio Damasio

    Antonio Damasio · Destino, 1994 | Neurociencia cognitiva · Emociones · Toma de decisiones

    Descartes legó al mundo occidental la certeza de que la razón y el cuerpo son entidades separadas. «Pienso, luego existo» era la fórmula que ponía a la mente por encima de la materia. Antonio Damasio, uno de los neurocientíficos más influyentes del siglo XX, pasó décadas estudiando pacientes con lesiones cerebrales específicas para demostrar que esa separación es, precisamente, el gran error.

    Sus pacientes conservaban intacta la inteligencia racional pero eran incapaces de tomar decisiones cotidianas. ¿Por qué? Porque el cerebro emocional —el sistema límbico— había sido desconectado. Sin emoción, la razón queda paralizada. Damasio denomina a este mecanismo el marcador somático: las emociones funcionan como señales del cuerpo que guían la toma de decisiones incluso antes de que el pensamiento consciente entre en escena.

    El error de Descartes fue creer que la razón se puede dirigir únicamente con el pensamiento, cuando instinto y emoción lo determinan: se influyen simultáneamente.

    Neurociencia cognitiva
    2. Neurociencia Cognitiva — Diego Redolar Ripoll

    Diego Redolar Ripoll · Editorial Médica Panamericana, 2014 | Neurociencia · Aprendizaje · Sistema Nervioso

    Esta obra monumental de Diego Redolar es el texto de referencia académica como columna vertebral científica de la neurociencia. Desde la estructura microscópica de las neuronas hasta los circuitos de la emoción, el aprendizaje y la percepción, Redolar construye un mapa exhaustivo de cómo el cerebro procesa, almacena y transforma la información.

    ¿Sabías que el sistema olfativo es el único sentido en el que los receptores son directamente neuronas, sin células intermediarias? Que el epitelio nasal contiene 400 genes para receptores olfatorios, frente a los apenas 3 genes para la visión cromática. Eso hace que un olor pueda activar recuerdos con una precisión y una carga emocional que ninguna imagen o sonido puede igualar.

    Para quienes llegan a la neurociencia desde el desarrollo personal o la espiritualidad, este libro puede sentirse denso. La recomendación es usarlo como diccionario de consulta.

    Daniel Goleman. Inteligencia emocional
    3. Inteligencia Emocional — Daniel Goleman

    Daniel Goleman · Kairós, 1995 | Emociones · Bienestar emocional · Inteligencia

    Publicado en 1995, este libro no solo fue un fenómeno editorial mundial: fue el catalizador que trasladó la neurociencia de las emociones al lenguaje cotidiano. Daniel Goleman sintetizó décadas de investigación para demostrar que la inteligencia emocional —la capacidad de reconocer, gestionar y canalizar las propias emociones y las de los demás— predice el éxito en la vida de manera mucho más confiable que el coeficiente intelectual.

    La piedra angular del libro es la amígdala: esa pequeña estructura del sistema límbico que actúa como guardiana emocional del cerebro, activando la respuesta de lucha o huida en milisegundos. Goleman explica cómo el secuestro amigdalar —ese momento en que las emociones sobrepasan la razón— puede arruinar relaciones, decisiones y oportunidades. Y, lo más importante: cómo entrenarse para gestionarlo.

    «El hecho de mantener en jaque a las emociones angustiosas constituye la clave de nuestro bienestar emocional. Los extremos —emociones desmesuradamente intensas o que se prolongan más de lo necesario— socavan nuestra estabilidad.»
    — Daniel Goleman

    neurociencia
    4. Pensar rápido, pensar despacio — Daniel Kahneman

    Daniel Kahneman · Debate, 2012 | Psicología cognitiva · Toma de decisiones · Sesgos cognitivos

    Premio Nobel de Economía en 2002, Kahneman transformó la ciencia del comportamiento humano con una pregunta aparentemente simple: ¿cómo tomamos decisiones? Su respuesta dividió la mente en dos sistemas que trabajan en paralelo. El Sistema 1 opera de forma rápida, automática e inconsciente —es el que te hace retirar la mano del fuego antes de sentir el dolor—. El Sistema 2 es lento, deliberado y consciente —el que usas al resolver un problema matemático o planificar un viaje—.

    El problema, según Kahneman, es que confiamos demasiado en el Sistema 1 en situaciones que requieren el Sistema 2. Y el resultado son los sesgos cognitivos: esas distorsiones sistemáticas del pensamiento que nos llevan a tomar malas decisiones sin darnos cuenta.

    «Saltar a las conclusiones es eficiente si es probable que las conclusiones sean correctas y los costes de un error ocasional son aceptables. Saltar a las conclusiones es arriesgado cuando la situación no es familiar, es mucho lo que uno se juega y no hay tiempo para obtener más información.»

    — Daniel Kahneman

    Para el público de la Nueva Era, este libro es especialmente revelador: demuestra que incluso las personas más intuitivas o espiritualmente desarrolladas operan con sesgos inconscientes. La conciencia real requiere activar deliberadamente el Sistema 2.

    Cerebro femenino
    5. El cerebro femenino — Louann Brizendine

    Louann Brizendine · RBA Libros, 2006 | Neurociencia · Género · Hormonas · Cerebro femenino

    ¿Por qué las mujeres procesan las emociones de manera diferente? ¿Por qué la intuición femenina existe como fenómeno neurológico real y no como superstición? La neuropsiquiatra Louann Brizendine responde estas preguntas con décadas de investigación clínica. En el cerebro femenino, las neuronas que trabajan en los circuitos de la observación, la comunicación, la atención y la crianza se desarrollan de forma más extensa. Eso no es un cliché: es biología.

    El estrógeno y la progesterona no son solo hormonas reproductivas: son moléculas que remodelan el cerebro en cada etapa de la vida femenina, desde los primeros 24 meses de vida —la «pubertad infantil»— hasta la menopausia. Brizendine muestra cómo estos cambios hormonales impactan directamente en los estados de ánimo, la percepción social, la agresividad y la empatía.

    Si eres mujer y has sentido que tu cuerpo tiene su propio calendario emocional, Brizendine te dará el mapa neurológico de ese ritmo. Si eres hombre, este libro te dará algo aún más valioso: comprensión real.

    Este libro debería ser parte del pénsum estudiantil de todo adolescente.

    Bruce Lipton
    6. La biología de la creencia — Bruce Lipton

    Bruce Lipton · Gaia, 2005 | Epigenética · Creencias · Biología celular · Conciencia

    Bruce Lipton era biólogo celular cuando hizo el descubrimiento que cambió su vida y, eventualmente, la de millones de lectores: las células no están programadas únicamente por el ADN. Están programadas por el entorno, y el entorno más poderoso es la mente. Esta es la tesis central de la epigenética, la ciencia que estudia cómo el ambiente activa o silencia los genes sin alterar el código genético.

    Lo que Lipton descubrió en el laboratorio fue que la membrana celular —no el núcleo con el ADN— es el verdadero cerebro de la célula. Y esa membrana responde a señales del entorno: moléculas, frecuencias, pero también pensamientos y emociones. En otras palabras: lo que crees sobre ti mismo y sobre el mundo tiene consecuencias biológicas literales en cada una de tus 37 billones de células.

    «La mente juega un papel muy importante en el control de los sistemas biológicos que nos mantienen con vida. La ciencia de la epigenética ha dejado claro que hay dos mecanismos mediante los cuales un organismo puede transmitir la información hereditaria a su descendencia.»

    — Bruce H. Lipton

    Lipton demuestra, con rigor académico, lo que el pensamiento holístico ha sostenido durante siglos: la mente crea la biología.

    ebook Prima Colorum
    7. Prima Colorum: ¿Qué color eres?Carolina Ortega Cepeda

    Carolina Ortega Cepeda · La Observadora, 2023 | Novela espiritual

    Los 6 libros de esta guía son fuentes científicas reales que Carolina Ortega Cepeda estudió, subrayó y citó a lo largo de Prima Colorum . La diferencia es que Prima Colorum no es un manual: es una novela espiritual que hace que la neurociencia, la psicología del color, la alquimia y la física cuántica se vuelvan comprensibles, emocionantes y transformadoras. Porque el cerebro, aprende con lo que resuena. Y uno no puede dejar de resonar con una historia que podría ser la propia.

    En sus páginas encontrarás a Damasio explicado desde Quito, a Kahneman desde una sala de aeropuerto, a Lipton en medio de una pandemia, a Brizendine en una conversación entre hermanos. La ciencia no como dato: como experiencia vivida.

    La neurociencia es la llave. Y estos 7 libros son las puertas.

    #TítuloAutorTema clave¿Para quién?
    1El error de DescartesAntonio DamasioRazón + emociónTodos
    2Neurociencia CognitivaDiego RedolarArquitectura cerebralEstudiantes / curiosos avanzados
    3Inteligencia EmocionalDaniel GolemanGestión emocionalPrincipiantes · ideal para empezar
    4Pensar rápido, pensar despacioDaniel KahnemanSesgos y decisionesAmantes del autoconocimiento
    5El cerebro femeninoLouann BrizendineHormonas y cerebroMujeres · parejas · terapeutas
    6La biología de la creenciaBruce H. LiptonEpigenética y menteNueva Era · espiritualidad + ciencia
    7Prima ColorumCarolina Ortega CepedaTransformaciónTodos
  • Sueños: Guía infalible en 5 pasos para recordarlos

    Sueños: Guía infalible en 5 pasos para recordarlos

    El sueño

    conecta dimensiones,

    intercambia imágenes

    e información.

    – CAROLINA

    Carolina Ortega Cepeda, autora de Prima Colorum ¿Qué color eres?, exploradora del crecimiento personal y el despertar espiritual a través del color.

    Sueños… ¿Por qué querrías recordar lo que sueñas? Porque tu inconsciente te dará información valiosa. Los Beatles soñaron sus canciones, al igual que el creador de la tabla periódica. Hay personas que han recibido respuestas a sus problemas o fragmentos del futuro.

    No muchos conocen que los sueños además de prestar información de lo inconsciente, están conectados con otras dimensiones de tiempo y espacio, con el multiverso.

    Culturas alrededor del mundo, están consientes del inmenso valor energético que nos prestan y por lo mismo los sueños son considerados sagrados. En algunas tribus son compartidos y analizados como un ritual en las primeras horas del día. Sin embargo en la cultura occidental se los considera “producto de una mala digestión”. 

    Te doy una guía infalible para recordarlos:

    diario de sueños
    1. Crea un diario de sueños

    Escoge un cuaderno con una linda portada, que te motive a escribir y mantenlo en tu mesita de noche.

    suenos
    2. Dales una fecha y un título

    Anota la fecha en que sueñas y agrega un título: palabras claves para que lo puedes asociar en el futuro.

    uio mar
    3. Anota todo lo que recuerdes.

    No importa si no recuerdas nada al comienzo. La clave es mandar un mensaje al momento de ir a dormir, decirle a tu mente “voy a recordar mi sueño al amanecer” y repetirlo durante varias noches. En algún punto recordarás el menos que fue un sueño feliz. Cada vez los mensajes serán más claros, serán páginas con detalles.

    sueno
    4. Hazlo a primera hora del día. 

    Mientras más pasa el tiempo después de despertar, las imágenes se alejan y lo más probable es que se pierdan. Por eso es importante ‘vaciar la mente’ al despertarse, anotar todo lo que recuerdes, todo.

    sueños
    5. Se constante. 

    Mientras mayor registro tengas, tendrás mayor control, sueños más largos que recordar, incluso lugares a los que regresarás. Hay soñadores expertos que han dado nombres a sus ‘ciudades de sueños’.

    A pesar de que el recuerdo del sueño sea perfecto, se muestran en símbolos, por lo que es complejo entenderlos. Sin embargo los símbolos son códigos que el alma entiende y por lo tanto compensan la energía consiente. De todas formas, con el tiempo verás que los símbolos cobrarán sentido para ti y los mensajes serán cada vez más descifrables.

    Es una ‘forma increíble de vivir’ pues al soñar puedes viajar, reír, ver a personas que ya no están, a tu amor platónico o visitar el país que tanto añoras. Incluso podrías aprender a controlarlos, pero eso es parte de ‘Sueños Lúcidos’ en un próximo blog. 

    ¡Buena noche!

  • Imagen

    Imagen

    No pidas peras al olmo.

    – Hilda Levy

    Vivo en Madrid desde el otoño de 2015, si bien mi punto base es Ecuador. Hace un par de semanas, Kripa me contactó e invitó a su boda en Katmandú. Busqué los pasajes y me animé cuando vi que costaba una quinta parte de lo que valdría saliendo desde Quito. Llamé a mis padres y les conté que viajaría a Nepal. A papá no le gustó la idea: «Estudiar es tu objetivo de vivir un año en España, no ir de viajera por allí», —replicó en tono sarcástico.

    Me costó trabajo hacerle cambiar de parecer… incluso apelé a la adulación, lo hago mucho con él, aunque casi nunca para convencerlo. Tenemos similar carácter, rugimos como leones al discutir. Esta vez tengo una ventaja, estoy lejos y papá me extraña.

    La semana previa a la aventura, viajé al fantástico mundo de Julio Verne en la Gran Vía: me sumergí en su exposición interactiva en el edificio de Telefónica. Al entrar a la galería, vi un tumulto de gente reunida frente a una caja de luz gigantesca. Del techo colgaban en el centro las siguientes palabras:

    Imagen. Frase Julio Verne. Exposición interactiva "Los límites de la imaginación". Madrid
    Caja de luz exposición interactiva. Julio Verne «Los límites de la imaginación». Telefónica-Madrid

    Al detenerme observé fijamente, desde allí descifré el mensaje iluminado: «Todo lo que una persona puede imaginar otras podrán hacerlo realidad» Julio Verne (1828-1905). ¡La frase me movió tanto! Fue un mensaje directo del Universo, días después la publiqué en redes sociales.

    Agradecí a papá por no obligarme a ser abogada como él y mis hermanos, por dejarme ser lo que yo quiera. Papá es aficionado a Facebook, cuando vio mi publicación comentó: «Ay hija hermosa, a lo mejor es cierto». No fue uno de sus mensajes de doctor en leyes, como acostumbra, sino uno que brotó en ese momento de su corazón. ¿Cuántas veces me lo ha contado? ¡Cuánto quiso él viajar! Como a Julio Verne, no se le alinearon las estrellas para ir a dar la vuelta al mundo en cuerpo. Así como el escritor vivió a través de los viajes de su hermano, papá vive a través de los míos.

    Días antes de partir, mamá me contó cómo comentaba feliz y orgulloso: «La Catita viajará a Nepal en los próximos días».

    Imagen [lat. imago] es todo lo que el cerebro presta atención, representa y ordena a través de células nerviosas: las ‘neuronas’. Estas, agrupadas en circuitos, se modifican biológicamente creando ‘representaciones neurales’: redes que crean información interna (visual, auditiva, etc.). La mente es el archivo de las neuronas. El pensamiento su forma y orden. Influyen en el comportamiento y las acciones.

    – Antonio Damasio, neurocientífico

    El archivo de imágenes, los circuitos o “redes” que tengo a través de mi familia es amplio y diverso. De niña imaginé innumerables mundos y escenarios vitales: bailarina, cantante, escritora, doctora de muñecas. Con mi hermano menor, José María, he sido astronauta, superheroína y luchadora. Con el mayor, Ramón, fui campeona mundial de patineta y vencedora de obstáculos de pista en bicicleta. El límite estaba en nuestra imaginación.

    Con mis padres cantamos alegres canciones en los viajes, comimos tripas de res y recorrimos sin fin por los páramos. Mi madre me enseñó pronto a sacar de la cabeza las imágenes negativas; así, «no te amargas la existencia». Mi padre me enseñó —como su padre a él— que «las personas somos todas diferentes como los cinco dedos de las manos».

    Crear la realidad

    Todos estos estímulos intensos y frecuentes son como las bolitas de la película Intensamente, que en grupo crean a las “islas” de mi Sistema Nervioso: isla escribir, isla aventura, isla musical, isla déjalo ir, isla empatía. Las imágenes —o bolitas de colores— son las ‘neuronas’ que viajan a través de los tubos o circuitos neurales y crean “islas”. Este proceso se llama sinapsis; existen la sinapsis eléctrica y la sinapsis química, en ellas intervienen hormonas y neurotransmisores.

    Las imágenes tinturan, dan el tono al archivo de la mente y determinan el comportamiento. La energía en movimiento crea vibraciones, formas, “islas”, sistemas, sentimientos, emociones y pensamientos.

    De camino al aeropuerto de Barajas, llevo sobre los hombros la mochila que papá me regaló, una Bass Pro Shop camuflaje. Tanto él como mamá me alentaron a ser del color que quiera. Pienso en ellos con gratitud por haber sembrado en mí millones de imágenes y colores que aún me hacen vibrar.

  • Ser

    Ser

    1–2 minutos

    Un día soñé ser escritora,

    sueño despierta.

    – CATALINA

    El despertar a través del color. Catalina en Katmandú. Prima Colorum

    Pokhara, 24 de febrero de 2016

    Sentada con las piernas entrecruzadas sobre las estribaciones de los Himalayas, meditaba sin saberlo. Hablé con Pramod sin prejuicios, observándolo todo a mi alrededor. Agradecía estar ahí.

    — Mmm —dudé— creo que rojo… rojo es mi color favorito.

    Su pregunta ronda en mi cabeza constantemente hasta hoy.

    Pramod me habló acerca de la meditación oriental, cómo llegar a ser Buda, me contó cómo se sienten los iluminados.

    — Perciben que todo está bien a su alrededor, sienten felicidad, tranquilidad —me dijo.

    — Yo me he sentido así —le respondí.

    — Muchas veces buscamos las respuestas en el exterior, cuando las tenemos dentro.

    No sé cómo, ni de dónde, vino a mí una idea… ¿Del espíritu? Lo dije en voz alta y se esparció en el viento.

    — Escribe con la piedra que tienes en la mano, sobre la piedra de esta montaña: «Soy una escritora», así quedará grabado en piedra y lo serás —me animó.

    — Seré una escritora —escribí con piedra sobre los Himalayas.

    — No —dijo— no seré, tienes que escribir:

  • Newton 1666: El Encierro que desbloqueó el Código de la luz

    Newton 1666: El Encierro que desbloqueó el Código de la luz

    La gravedad explica los

    movimientos de los planetas,

    pero no puede explicar

    quién pone los planetas

    en movimiento.

    – Isaac Newton,

    físico y alquimista

    Newton y el código de la luz

    ¿El código de la luz? Es fascinante cómo uno de los periodos más sombríos de la historia se convirtió en el trampolín para la mayor revolución científica de la modernidad. Lo que para el mundo fue la devastadora Gran Plaga de Londres, para Isaac Newton fue su Annus Mirabilis (Año de las Maravillas).

    En 1665, la peste bubónica obligó al cierre de instituciones para frenar el contagio y todos al encierro. Newton, un joven estudiante de 23 años en la Universidad de Cambridge, se refugió en la granja familiar de Woolsthorpe Manor. Allí, sin profesores ni distracciones sociales, entró en un estado de introspección profunda. Él mismo describiría este periodo como la época en la que estuvo «en la flor de su edad para la invención».

    El legado de 1666: un salto cuántico en la comprensión

    Es difícil exagerar la importancia de este aislamiento. En apenas 18 meses, Newton sentó las bases de la ciencia moderna:

    • La naturaleza de la luz: Descubrió que el blanco no es la ausencia de color, sino la suma de todos ellos.
    • El lenguaje del cambio: Diseñó el cálculo infinitesimal.
    • El orden del cosmos: Formuló la ley de la gravitación universal.

    Aunque Newton era extremadamente reservado y muchos de estos hallazgos no se publicaron hasta décadas después (como en sus célebres Principia de 1687), la chispa de la genialidad se encendió mientras el mundo exterior permanecía en pausa.

    El prisma y la invención del «Espectro»

    Fue en este retiro donde Newton, el «físico-alquimista», realizó su experimento más icónico. Al enfocar un rayo de luz solar en la cara de un prisma triangular de cristal, observó cómo la luz se refractaba en un arcoíris vibrante.

    Experimento del prisma por Isaac Newton. Prima Colorum

    Newton bautizó esta banda de colores como espectro (del latín spectrum, que significa «apariencia» o «aparición»). Inspirado por los filósofos de la Antigua Grecia —quienes buscaban la relación entre el color, las notas musicales y los astros—, clasificó siete colores como lo hicieron ellos: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta. Y ahora ya sabes de donde viene la portada de Pink Floyd, The Dark Side Of the Moon.

    El código de la luz se descifró. El color dejó de ser visto como una mancha sobre los objetos para entenderse como una propiedad intrínseca de la luz. Sin luz, solo existe el negro: la ausencia total de información visual.

    La Materia, la Onda y el Observador

    Hoy sabemos que la luz blanca contiene todas las longitudes de onda del espectro visible. Cuando la luz golpea un objeto, este absorbe ciertas frecuencias y rechaza otras.

    Por ejemplo, una manzana roja no «es» roja en el sentido estricto; simplemente posee pigmentos cuya estructura atómica absorbe todos los colores excepto el rojo. Esa onda es la que rebota (se refleja) hacia nosotros.

    Sin embargo, aquí es donde la física toca lo cuántico: el color no es solo una propiedad de la luz, sino una construcción de la consciencia. Para que el color «exista» como tal, requiere de la mirada de un observador. Es nuestra mente la que decodifica la frecuencia vibratoria y la transforma en una experiencia cromática.

    En Prima Colorum, entendemos que la energía física y el observador cuántico son dos caras de la misma moneda: la luz propone, pero el observador dispone.

  • ¿El color existe o lo crea tu cerebro?

    ¿El color existe o lo crea tu cerebro?

    Los seres somos

    creadores de

    nuestra propia

    experiencia perceptiva.

    -Antonio Damasio

    Antonio Damasio

    El color no es simplemente una propiedad de la luz o una franja del espectro visible. Para que el color exista, se necesita un ingrediente vital: un observador. Lo que percibimos como una explosión de matices es, en realidad, una coreografía orquestada por nuestro sistema nervioso, ese gran creador de imágenes.

    Todo comienza en las neuronas, células especializadas que se comunican mediante impulsos electroquímicos llamados sinapsis. Cuando estas conexiones son intensas y frecuentes, crean redes neurales que, a su vez, dan forma a sistemas complejos. Uno de los más asombrosos es, sin duda, la visión.

    La visión y la luz: del ojo al cerebro

    La luz inicia su recorrido encontrándose con la córnea, para luego pasar por el iris —esa estructura que otorga el color físico a nuestros ojos—. El iris regula el tamaño de la pupila, dilatándose o contrayéndose para controlar la entrada de luz. Curiosamente, la ciencia ha demostrado que el tamaño de la pupila no solo reacciona a la iluminación, sino también a nuestra actividad mental y nuestras emociones.

    Tras atravesar el cristalino, donde enfocamos objetos a distintas distancias, la luz llega a la retina. En este tejido posterior residen los fotorreceptores: conos y bastones. Poseemos genes que detectan tres colores específicos: rojo, verde y azul, razón por la cual los llamamos colores primarios de la luz. Aquí ocurre la magia: la información lumínica se traduce en impulsos nerviosos que viajan por el nervio óptico directamente hacia la corteza cerebral.

    Percibir es crear

    Percibir es, ante todo, una acción cognitiva. El significado de una imagen no se limita a sus datos sensoriales; no ocurre solo en el cerebro, sino que involucra al cuerpo como un todo. Somos, literalmente, los creadores de nuestra propia experiencia perceptiva.

    Para «ver», el cerebro utiliza dos mecanismos esenciales:

    • Bottom-up (ascendente): Una red que captura las características físicas básicas: color, forma y textura.
    • Top-down (descendente): Aquí entran en juego nuestros conocimientos previos, expectativas y pensamientos. Estos elementos influyen sobre los estímulos, determinándolos o incluso alterándolos.
    Logo Prima Colorum

    Como reza la máxima:

    «Omne quod est superius est sicut quod est inferius» Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba. Lo que sabemos condiciona lo que vemos y viceversa.

    Los colores no solo se ven, se sienten

    El neurocientífico Antonio Damasio, en su obra El error de Descartes, explica que el sentimiento es una yuxtaposición de imágenes del cuerpo con una «imagen activante»: una visión, una melodía, un pensamiento. Damasio enfatiza que estas imágenes permanecen separadas neuralmente; no se funden, sino que coexisten.

    ¿No es este el mismo principio con el que percibimos el color? El color es una imagen activante captada por los sentidos y, al mismo tiempo, una imagen de nuestro mundo interior. Es un código tan antiguo como la humanidad, vital para nuestra supervivencia:

    • Distingue el día de la noche.
    • Controla nuestro ritmo circadiano.
    • Construye símbolos culturales: mientras en Occidente una novia viste de blanco, en Oriente el rojo es el color que celebra esa unión.

    El color no está «ahí fuera»; es un diálogo constante entre la luz, tu biología y tu historia personal.

  • La danza de la Luz: El Espectro Electromagnético

    La danza de la Luz: El Espectro Electromagnético

    La tierra, los mares, los cielos,

    los jardines, los seres y las

    manifestaciones del día

    y la noche astrales

    están todos hechos de

    vibraciones multicolores.

    – Paramahansa Yogananda,

    iluminado

    Paramahansa Yogananda, Yogui y gurú hinduista, precursor del Yoga en Occidente

    ¿Alguna vez te has preguntado qué es realmente lo que ves cuando miras al mundo? Lo que llamamos «realidad» es, en esencia, una inmensa red de energía en vibración esperando a ser interpretada por un observador: .

    La Sinfonía del Universo

    La gran red de energía se llama espectro electromagnético, es la manifestación de la vibración del universo. La ciencia lo estudia a través de ondas, midiendo su pulso de formas específicas:

    • Longitud: El ancho de la onda.
    • Amplitud: Su altura y profundidad (su fuerza).
    • Frecuencia: Cuántas veces se repite ese ciclo en un segundo (medido en Hercios o Hz).

    Para medir estas ondas de luz, el Sistema Internacional utiliza los nanómetros (nm), una medida tan ínfima que equivale a la milmillonésima parte de un metro. Es en este nivel microscópico donde ocurre la magia.

    El Espectro electromagnético es una escala de ondas, es la manifestación de la energía del universo

    ¡Eres tú, el Espectro Visible!

    En este vasto océano de energía, existen extremos asombrosos. En un lado, tenemos los rayos cósmicos que viajan desde lo más profundo del espacio con frecuencias altísimas y ondas cortas y veloces. En el otro, las ondas de radio, largas y pausadas.

    Sin embargo, el ser humano solo tiene acceso a una «rendija» minúscula de esta escala: el espectro visible. Estas son las únicas vibraciones que nuestros ojos pueden captar, situadas entre los 390 nm y los 770 nm. Fuera de ese rango, la energía sigue ahí, pero es invisible para nosotros. A lo que nosotros llamamos «colores», el universo lo llama simplemente «frecuencia».

    El Sistema Nervioso: Tu Decodificador Cuántico

    Para convertir esta energía en «mundo», contamos con una red de cableado interno asombrosa: nuestro Sistema Nervioso. Activado por cargas eléctricas, este sistema intercambia información constante entre el adentro y el afuera, el pasado y el presente.

    Somos traductores de frecuencias. El archivo de nuestras imágenes internas da tono y forma a la realidad. Por eso, el espectro visible no es solo luz; es aquello a lo que decides prestar atención. Lo que ves es lo que resuena contigo: el observador crea el paisaje al ser consciente de él.

    Fuente: Diego Redolar, Neurociencia Cognitiva, (Madrid: Editorial Médica Panamericana, 2014), 258